SECCIÓN CUENTOS INÉDITOS
EL RITUAL Terminé de leer la noticia en el diario. Acompañé la pena con una enorme reverencia imaginaria hacia el admirado escritor que dejaba este mundo de los vivos. Me arrepentí una vez más de no haber leído toda su obra. Me pasaba que cuando comenzaba a hacerlo, tenía la sensación de que alguna vez iba a plagiarlo y ese hecho me bloqueaba la lectura. Mis inicios en la escritura se continuaron en un largo devenir de cuentos que mezclaban lo cotidiano con lo fantástico. Cuentos de Julio Verne en mi adolescencia, a los que siguieron Asimov, Sturgeon, Clarke y otros monstruos, habían engalanado mi currículum de lectura preferida. Cerré el periódico y comencé a escribir. “Caminé por la playa lentamente, bordeando la línea que marcaba el límite entre el final de la ola dispuesta a retroceder y la arena invadida hasta ese instante. Por eso mi marcha se hacía zigzagueante, como la de un borracho, pero de aire y sal. Miré hacia atrás. Mi sombra alargada trataba de acompañarme en...